CONSEJO NACIONAL DE CIENCIA Y TECNOLOGIA
DIFUSION DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGIA
La difusión y la divulgación del conocimiento científico y tecnológico son de gran importancia para determinar el impacto que sus avances tienen en la vida social.
En el caso de un determinado avance cuyo aprovechamiento ocurre cuando una gran cantidad de empresas aplica cierta técnica, la utilidad de dicho conocimiento dependerá en forma directa del número de personas que tengan conocimiento del mismo.
Existen casos diferentes, como por ejemplo el de la ciencia nuclear, en que la difusión del progreso científico y técnico sólo puede alcanzar a personas con una elevada preparación científica, y por lo tanto, sólo llega a un número reducido de técnicos y científicos. Sin embargo, el buen uso que se haga del conocimiento estará en función de lo informada que esté la sociedad sobre los beneficios y consecuencias de su aplicación social.
Existen numerosos ejemplos de avances y descubrimientos, como el e transistor cuya difusión en la sociedad llevó a una mejor comprensión de sus alcances y la generación de nuevas aplicaciones prácticas y, además, dio lugar a un nuevo impulso a la investigación básica en cierta rama de la física.
A su vez, esto provocó otros avances técnicos que desencadenaron una nueva ronda de progresos del conocimiento científico y técnico.
En estos casos, al poner en marcha un conjunto de efectos sociales que resultan en una retroalimentación de información de la sociedad al sistema científico y tecnológico, la difusión y la divulgación influyen no sólo en el uso de los avances científicos y tecnológicos, sino también en el ritmo con que éstos se generan.
Estos ejemplos muestran que la difusión del conocimiento es un proceso complejo. En él actúan multitud de efectos cuya dirección es difícil de predecir con precisión.
Además, los medios por los que ocurren los procesos de difusión y divulgación son muy diversos y participan en ellos muchas fuerzas e intereses sociales, incluidos los que se expresan a través del mercado.
En razón del interés que suscitan ciertos avances del conocimiento, con frecuencia se difunden con gran rapidez a través de la sociedad en forma casi espontánea. En cambio, la falta de interés suele dificultar la divulgación amplia de ciertos conocimientos, aun si son de gran utilidad.
En virtud de la importancia social del proceso de difusión de las innovaciones científicas y tecnológicas, es indispensable que la política pública en la materia asegure que este proceso se lleve a cabo con amplitud y rapidez.
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Para organizar mejor la exposición de los objetivos y acciones de la política pública, conviene distinguir entre los diversos públicos en función de su interés potencial y real en el conocimiento científico y tecnológico.
Primero, hay que tener presente al grupo constituido por jóvenes, el cual resulta de la mayor importancia para la difusión y divulgación científica y tecnológica. Se trata de despertar curiosidades e iniciar en ellos actitudes de observación.
La experiencia muestra que una atención adecuada a este grupo posteriormente resulta, entre otras cosas, en más y mejores vocaciones para la carrera científica.
Un segundo grupo de personas interesadas en la ciencia lo forman todos aquellos que por razones administrativas o académicas tienen que ver de cerca con el trabajo científico. Un grupo similar existe en el campo de la tecnología.
Este público es el principal demandante de la información especializada en términos académicos.
Además, este grupo también requiere información continua sobre las novedades que ocurren en el mundo de la ciencia y la tecnología.
Asimismo, la política de difusión de la ciencia y la tecnología debe considerar la demanda del público en general sobre estos temas. Se trata de una demanda muy diversificada que, a juzgar por diversos indicadores de mercado, está creciendo con rapidez.
Se debe tomar en cuenta a los empresarios, cuya importancia como demandantes especializados de información científica y tecnológica está aumentando con gran rapidez. Finalmente, también hay que considerar a los funcionarios públicos y a los legisladores, para quienes la información científica y tecnológica resulta de gran utilidad en el cumplimiento de sus responsabilidades.
En nuestro país hay muy pocas revistas de divulgación de novedades científicas de alcance general que tienen una permanencia y presentación aceptable.
Como se desprende de lo anterior se puede decir que, visto en perspectiva, en los últimos años ha habido poco avance en los aspectos de la difusión en el país de la ciencia y la tecnología.
Este estancamiento se debe, en parte importante, a la poca acción pública, pero también a la no demanda, que de este tipo de información que ha hecho la sociedad y a la poca atención y participación del sector privado.
Aún resta mucho por hacer. La difusión de la ciencia para los niños puede mejorar mucho. A pesar de que los medios de comunicación prestan más atención a este público, no es suficiente. Por lo demás son relativamente pocos los niños que tienen acceso a los programas infantiles de ciencia.
No hay una revista dirigida a este tipo de público.
En muchos medios los mensajes dirigidos al público infantil enfatizan lo sorprendente de los resultados científicos, pero con poca frecuencia se proponen despertar en el niño una verdadera curiosidad o deseo de comprender lo que se le muestra.
La divulgación científica orientada al público general favorece, sobre todo, los resultados espectaculares, interesantes y paradójicos; pero sólo algunos medios explican los fenómenos científicos de tal manera que un lector no especializado los pueda entender.
Por otra parte, se difunde poco lo que ocurre en el mundo de la ciencia y la tecnología dominicanas. Muchas veces se dan a conocer los hechos más espectaculares, pero no los más importantes, como podría ser el éxito en combatir una enfermedad o el desarrollo de un nuevo material industrial.
Estas deficiencias se extienden hacia el público más preparado. En realidad pocos funcionarios e incluso universitarios conocen los resultados del trabajo científico y tecnológico en República Dominicana. Tampoco se conoce con detalle la evolución del conjunto del sistema científico del país.
Además, la difusión de la ciencia no ha incluido mensajes importantes: la valoración suficiente del trabajo del científico; la explicación adecuada del papel que puede desempeñar el desarrollo científico y tecnológico en la solución de los problemas nacionales. En lo que se refiere a la tecnología, la situación es similar, con el agravante de que son más escasas tanto la divulgación hacia el gran público como la difusión especializada.
La difusión y la divulgación de la innovación pueden mejorar considerablemente, sobre todo en su cobertura del medio empresarial. Las revistas y los medios de difusión dirigidos a este propósito son escasos, y en muchos casos el contenido de la información es demasiado general.
Con frecuencia ocurre que se conocen poco las innovaciones mucho tiempo después de haberse llevado a cabo.
Entre las causas de estas deficiencias se pueden mencionar las siguientes:
Una demanda escasa por saber de estas actividades.
La escasez de apoyo público para quienes desean actuar en este campo.
La relativa novedad de esta actividad. En los medios masivos de comunicación hay muy pocos especialistas en difundir tecnología.
Cierto desinterés del mundo científico dominicano por divulgar los resultados de su trabajo. En general, los investigadores dominicanos no participan activamente en este proceso.
Con respecto a la falta de una difusión adecuada de las novedades tecnológicas, la escasez de información se debe principalmente al poco interés que tienen muchas empresas por adquirir conocimientos adicionales a los estrictamente necesarios para su operación corriente.
Las condiciones desiguales e inadecuadas de acceso al conocimiento científico y tecnológico que niños y jóvenes enfrentan en los diferentes niveles del sistema educativo.
OBJETIVOS
Promoción de ciencia para niños y jóvenes
Reforzar la creación y uso de medios adecuados a las capacidades de este grupo de la población, para despertar la curiosidad sobre los hechos y principios básicos de la ciencia y la tecnología.
Asegurar que en las escuelas: se promuevan en forma sistemática las actitudes de observación e interrogación frente a los hechos observables; se enseñen los principios básicos de la ciencia como parte de los programas de enseñanza.
Respecto al público especializado
Asegurar que los empresarios y funcionarios públicos conozcan oportunamente los avances de investigación científica y tecnológica en República Dominicana y en otros países.
En particular, es importante que los empresarios cuenten con información suficiente y oportuna de las innovaciones tecnológicas en las diferentes ramas de la producción que ocurren en la República Dominicana y en el exterior.
Promover que este público y en particular los funcionarios públicos y los legisladores tengan un conocimiento adecuado del estado del sistema nacional de ciencia y tecnología, así como de su impacto en la solución de la problemática social.
Propiciar una participación más intensa de los investigadores científicos y tecnológicos, en los procesos de divulgación y difusión científica.
Respecto al público en general
Aumentar la información con que cuenta el público sobre lo que investigan los científicos dominicanos y sobre sus logros.
Mantenerlo al tanto de la situación que guarda la investigación en el país, y de la forma como ésta evoluciona.
Informarle de las principales tendencias de la investigación científica y tecnológica del mundo y su relación con nuestro país.
Buscar que el conocimiento que reciba sobre ciencia y tecnología no sea meramente descriptiva, sino que tenga un sentido pedagógico y cultural.
LINEAS DE ACCION
Para niños y jóvenes
Promover la creación de una red de museos interactivos.
Fomentar la publicación, dentro de las series existentes o en otras nuevas, de libros y folletos dirigidos a este público que complementen lo que ya se ha realizado en la materia.
Promover la divulgación de hechos y tareas científicas mediante programas de televisión en horas apropiadas.
Apoyar la elaboración de paquetes de materiales didácticos para el aprendizaje de la ciencia y la tecnología, destinados al ciclo de enseñanza básica. Impulsar simultáneamente la realización de cursos de capacitación para que los profesores se familiaricen en el uso de esos materiales.
La calidad y utilidad de estos métodos de enseñanza serán vigiladas por grupos especializados en este tipo de enseñanza.
Crear la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología.
Respecto al público especializado
Realizar un estudio sobre la calidad y pertinencia de mantener y apoyar todas las revistas científicas especializadas.
Elevar los estándares de calidad de las publicaciones científicas y tecnológicas nacionales y ampliar su distribución.
Fomentar que haya mejores publicaciones de divulgación que den a conocer los avances del mundo dominicano de la ciencia y la tecnología.
Promover el uso de las redes electrónicas de comunicación y por medio de ellas, proveer información relativa a la innovación tecnológica y el avance científico.
En relación con el público en general
Ampliar la divulgación científica y tecnológica mediante cápsulas informativas en radio y televisión y, en general, mejorar el impacto de estos medios en la divulgación de los avances científicos y tecnológicos.
Promover la acción de los medios de comunicación destinada a dar a conocer el trabajo de los científicos dominicanos.
Alentar a las universidades para que difundan el trabajo de sus investigadores.
Promover la formación de comunicadores especializados en ciencia y tecnología.
En relación con el público que tiene un interés especial
Realizar campañas para involucrarlo en la difusión y divulgación de la ciencia y la tecnología, mediante su participación en patronatos, en el patrocinio directo de actividades pertinentes, o en campañas de suscripciones de los diferentes medios impresos de divulgación.
Crear un grupo de expertos que analice y evalúe constantemente la situación y sugiera las medidas pertinentes a tomar en materia de difusión y divulgación de ciencia y tecnología.
Promover campañas de acercamiento de empresarios y funcionarios gubernamentales a los centros de investigación en las universidades, entidades gubernamentales y empresas privadas.
CONSEJO NACIONAL DE CIENCIA Y TECNOLOGIA
POLITICAS TECNOLOGICAS
DIAGNÓSTICO
Al igual que el escenario científico, caracterizado por cierta heterogeneidad, así como por la no estabilidad de su evolución, en el ámbito tecnológico se observa un grado de heterogeneidad, debido al tamaño de las empresas y a la distinta capacidad para enfrentar el cambio.
El cambio tecnológico es un fenómeno mucho más amplio que el desarrollo científico, pues abarca el sector productivo en su conjunto. Si se desea que las políticas sean efectivas, deben ser mucho más generales.
Este escenario se encuentra claramente dividido entre empresas grandes, por un lado, y pequeñas y medianas, por el otro. Aunque ambos grupos requieran ayuda pública para adquirir conocimientos, el segundo presenta carencias cuya pronta atención es particularmente urgente.
Esto no implica que la política de actualización tecnológica se deba limitar sólo al estímulo de las empresas medianas y pequeñas, pues las grandes desempeñan un papel muy importante como líderes de la modernización.
Significa que en el caso del último grupo, la política debe ofrecer información y apoyo a las empresas que se decidan llevar a cabo acciones concretas para su modernización.
En la actualidad el mundo empresarial dominicano se encuentra en transición. Está pasando de un escenario donde no era importante adquirir conocimientos ni innovar en forma frecuente, a uno de globalización, en donde la sobrevivencia de la empresa depende de su capacidad para innovar de manera continua.
Si bien la globalización de la economía dominicana avanza a pasos muy lentos aún, muchas empresas del país apenas están reconociendo la necesidad de adquirir capacidad para innovar.
Esto explica, las carencias que se mencionan en:
El gasto de las empresas en tecnología
En general, el gasto de las empresas en adquisición de conocimientos útiles es muy reducido. Esta situación debe cambiar ya que, en razón de la apertura y la consecuente globalización de la economía, se ha elevado considerablemente la rentabilidad de la inversión para adquirir una capacidad de desarrollo de tecnologías propias.
Más aún, contar con esa capacidad es indispensable para acceder en forma eficiente al mercado tecnológico externo.
Por tanto, puede ser previsible que la actitud de las empresas, en relación con la adquisición de nuevos conocimientos, podría estar sujeta a cambios en los próximos años.
La inversión del sector productivo para adquirir conocimientos no está aumentando con la rapidez necesaria.
En relación al gasto en investigación y desarrollo
Tenemos que, este tipo de gasto se encuentra muy limitado. De una muestra de empresas, ninguna esta llevando a cabo actividades de investigación y desarrollo experimental.
La industria, en general, tiene una participación muy ínfima, casi imperceptible en el gasto nacional de investigación y desarrollo. Esta participación es muy contrastante en relación a la observada en otros países y confirma lo mencionado, respecto de la actitud relativamente poco activa de la industria del país frente al cambio tecnológico.
Calidad
En los últimos años, en el medio industrial ha iniciado el interés por la calidad. Por ejemplo, ahora se da alguna atención a la aplicación de normas y aumenta el interés empresarial por establecer sistemas que aseguren una calidad superior.
Se hace necesario que más empresas estén exportando empresas para lograr y mantener un elevado nivel de la calidad de sus productos.
No obstante los avances, es importante que se actúe para que este nuevo interés de los empresarios se concrete en sistemas y métodos permanentes para elevar la calidad.
Así lo sugiere la observación de que en el sector manufacturero 98% de los establecimientos aplican control visual y sólo 2% emplea instrumentos de medición apropiados para medir la calidad de sus productos
Por otra parte, no ha crecido el número de empresas que implementa la certificación ISO-9000 de las normas de calidad internacionales. Son muy pocas las empresas certificadas por este sistema y pocas también están por lograr este tipo de certificación.
También es importante seguir impulsando la metrología. Hasta ahora existen pocos laboratorios acreditados, pero es necesario que este número se multiplique varias veces. Así lo sugiere el hecho de que para citar un ejemplo, en Canadá hay 610 laboratorios de este tipo y 314 en España.
Informática y comunicaciones
A pesar de los avances registrados en esta materia, las tecnologías de la información y la comunicación aún muestran un nivel de desarrollo relativamente bajo en nuestro país.
No todos los dominicanos y las empresas tienen acceso a las computadoras.
Además, en el presente, la informática se orienta fundamentalmente a tareas de contabilidad y administración.
Se requiere, por lo tanto, que la política tecnológica actúe con mayor intensidad en informática.
Se debe lograr que haya más computadoras y que éstas se aprovechen mejor en infinidad de tareas productivas. Sólo así se aprovechará de manera óptima la gran capacidad de este instrumento para elevar la productividad de la economía.
También es importante destacar que la gran mayoría de las empresas medianas y pequeñas enfrentan muchas dificultades para conectar sus sistemas en forma barata y eficiente a redes electrónicas con suficiente amplitud.
Será necesario ayudar a las empresas a resolver el problema de la conexión con las redes de comunicación electrónica.
Incentivos a la innovación
Se deben crear los mecanismos adecuados para promover la innovación, tanto en el futuro Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología como en otras instituciones privadas y públicas.
La ausencia de estos mecanismos tiene que ver con la crisis económica, que reduce la inversión, sin una reglamentación adecuada para el otorgamiento de créditos, lo cual imposibilita la operación de estos programas, y sin fondos y recursos disponibles para apoyarlos.
OBJETIVOS DE LAS POLÍTICAS TECNOLÓGICAS
El objetivo general de la política tecnológica es contribuir a que las empresas productivas usen la tecnología que en cada circunstancia sea la más eficiente.
Por lo común, los procesos que siguen las empresas para la adopción de la mejor tecnología son promovidos por las fuerzas del mercado.
Sin embargo, dadas las características de los mercados de información y diversas imperfecciones de los mercados de capital, es necesario que se establezca un gran cambio, hacia una real y verdadera política tecnológica, y esta asuma una posición activa.
Al respecto, un adecuado Plan Nacional de Desarrollo 2000-2004 señalaría:
La importancia de que el Gobierno asuma un papel catalizador en áreas donde el mercado no existe o funciona insatisfactoriamente, como en el caso del acopio y diseminación de información, la introducción inicial de nuevas tecnologías, así como el financiamiento en investigación y desarrollo.
También es fundamental que se reconozca que la mejora tecnológica y el incremento en productividad corresponden principalmente al sector privado y sólo habrá resultados importantes si este sector lleva a cabo su parte de la tarea.
De ahí que sea necesario inducir al sector privado a realizar un mayor esfuerzo tecnológico, que incluya la investigación y el desarrollo.
Se trata entonces de que la política tecnológica tenga un carácter supletorio para compensar o eliminar imperfecciones del mercado, y eso sólo cuando el costo de dicha acción sea menor que el beneficio que obtendría la sociedad.
Es necesario reconocer que aún con ese carácter supletorio, en la actualidad las políticas tecnológicas en todo el mundo, han adquirido un papel de particular importancia e intensidad.
Por diversas razones el proceso de actualización tecnológica en nuestro país, se ha atrasado y, por lo tanto, para lograr una recuperación duradera de la producción es de gran importancia que las empresas se modernicen con rapidez y adapten su tecnología a las nuevas circunstancias.
Además, la necesidad de modernizarse afecta a muchos sectores de la economía, por lo que las acciones para promover la actualización deben tener un alcance más amplio de lo que sería necesario en otras circunstancias.
El papel de la política tecnológica es aún más importante en razón de que la economía enfrenta una desregulación rápida y un cambio brusco en las relaciones comerciales con otros países.
Además, también sucede que la inestabilidad financiera que se asoma constantemente en América latina, agrava las dificultades de las empresas, que en muchos casos no han contado con el acceso al financiamiento necesario para llevar a cabo su actualización tecnológica.
Es fundamental en consecuencia, que las políticas públicas actúen para apoyar a las empresas que enfrenten dificultades ante la apertura y la desregulación.
Se trata principalmente de empresas medianas y pequeñas, aunque también hay algunas de gran tamaño. En este caso, la política tecnológica debe dirigirse a eliminar regulaciones gravosas, suplir ciertas necesidades financieras de empresas, ayudarlas a mejorar su actitud frente al cambio y perfeccionar su acceso al mercado tecnológico.
Hay que notar, sin embargo, que estos apoyos no se deberán otorgar a ninguna industria en especial, sino que serán de carácter horizontal.
En contraste, hay otro grupo de empresas, principalmente de tamaño mediano y grande, que sí está efectuando cambios con rapidez y lo hace sin ninguna ayuda pública especial.
La política pública debe apoyar a esas empresas para que cuenten con financiamiento que les permita crecer con más rapidez, elevar sus capacidades tecnológicas y prever la forma de conservar a través del tiempo la ventaja competitiva ya lograda. En este contexto también hay que establecer otras medidas propias de la política industrial, tales como alianzas estratégicas con ciertas empresas extranjeras, promoción de investigaciones conjuntas con empresas o centros de investigación del extranjero, y promoción de programas de proveedores.
En consecuencia, se hace necesario establecer una nueva política tecnológica que permita:
Estimular la capacidad empresarial para aprender nuevas tecnologías, apoye la creación de nuevos productos y la adaptación a los cambios que necesita el mercado.
Promover el aumento de la calidad y fomente actitudes positivas frente a la medición y el cumplimiento de normas precisas; por lo que para ello, se deberán ampliar los servicios metrológicos.
Impulse la vinculación entre la investigación orientada y las empresas, así como la participación de las universidades en la gestión tecnológica.
Procurar que se perfeccione la capacidad de diseño y de realización técnica de las empresas.
Apoyar la implantación de nuevas técnicas en todo el aparato productivo.
Contribuir a facilitar el acceso al mercado financiero, de las empresas que deseen llevar a cabo algún proceso innovador.
IMPULSO A LA ACTUALIZACIÓN TECNOLÓGICA
Para que un gobierno con verdadera vocación hacia la productividad y la tecnología, pueda alcanzar los objetivos propuestos, una mas acertada política tecnológica pondría en marcha las siguientes líneas de acción.
Coordinación
Como en otros campos de la política científica y tecnológica, es necesario establecer mejores mecanismos de coordinación entre los distintos agentes del cambio tecnológico, no sólo con el fin de evitar duplicaciones o acciones contradictorias, sino principalmente para ampliar el alcance de las acciones promovidas por la política tecnológica.
Al respecto, nuestro Plan Nacional de Desarrollo, establecerá un foro de coordinación entre el sector privado, los centros de investigación y el gobierno.
Asimilación y difusión de nuevas tecnologías
En el momento actual una de las principales tareas tecnológicas que enfrenta el aparato productivo no es generar nuevas tecnologías, sino más bien lograr que las mejores tecnologías existentes se difundan entre las empresas y que éstas las asimilen con prontitud. En esta materia un gobierno con vocación tecnológica, actuaría de acuerdo con las siguientes líneas de acción:
Aumento de la información disponible para el empresario
Coordinar con la Secretaría de Comercio, la creación de centros de apoyo a la competitividad, dirigidos por asociaciones de empresarios y/o por instituciones académicas.
El objetivo principal de estos centros será ayudar a grupos de empresas para que adquieran información pertinente para la actualización tecnológica y, sobre todo, para que obtengan los conocimientos necesarios que les permitan adaptarse de manera continua a los cambios de mercados, productos y procesos que vienen con la globalización.
Se trata fundamentalmente de mostrar a los empresarios la conveniencia de mantener flexibilidad organizacional e información actualizada sobre los cambios que ocurren en su entorno competitivo.
Adicionalmente, se promoverá por medio de las organizaciones empresariales la circulación de medios informativos adecuados que comuniquen a los empresarios, en forma intensa, las novedades tecnológicas y de cambio organizacional más interesantes.
Esta promoción buscará apoyar los medios informativos ya existentes y sólo si es indispensable se buscará la creación de nuevos medios.
Calidad
Para que las empresas dominicanas logren mayor competitividad en el mercado externo, es indispensable que sus productos y procesos adquieran niveles internacionales de calidad.
Se llevarán a cabo gestiones para la creación de un fondo de apoyo al fomento de la metrología industrial en el país.
Con la ayuda de este fondo se construirá la Red Nacional de Metrología, que abarcará la metrología industrial y legal.
La experiencia internacional muestra que este tipo de redes se compone de laboratorios privados y públicos, por lo que se apoyará la inversión en metrología que lleve a cabo el sector privado.
Con la creación de centros de normalización y metrología, se facilitará el logro de los requerimientos de calidad (normas y estándares) que deben mostrar los productos al llegar al consumidor nacional o extranjero.
Adicionalmente, se realizarán campañas permanentes de asistencia e información para que las empresas puedan elevar en forma sistemática la calidad de su producción.
Transferencia de tecnología
La adquisición de tecnología externa es un elemento indispensable del proceso de renovación tecnológica del aparato productivo dominicano. En consecuencia, es importante procurar que este proceso ocurra de la manera más conveniente para el país.
En primer lugar, la política pública debe buscar que no haya medidas regulatorias que obstaculicen la transferencia de tecnología. En segundo, es importante lograr que la información relacionada con opciones tecnológicas y sus distintos costos fluya adecuadamente hasta el empresario dominicano.
El empresario comprador deberá distinguir lo que más le conviene, y esto depende en muchos casos de la capacidad técnica que tenga antes de acudir al mercado.
Por lo tanto, una tercera tarea para los que tendremos la responsabilidad de la política tecnológica será colaborar con los empresarios que requieran desarrollar esa capacidad.
Además, es necesario reconocer que en muchos casos, por razones de economías de escala, la empresa mediana y pequeña no puede hacer las inversiones necesarias para aprender a usar las nuevas tecnologías. La acción pública debe ayudar a resolver este problema.
Por estas razones se crearán, con apoyo público y colaboración empresarial, distintos mecanismos que: ayuden a las empresas a asimilar nuevas tecnologías, mediante la oferta de servicios de capacitación y consultoría; que contribuyan a elevar la capacidad de negociación de las empresas que adquieran tecnología, por medio de una disponibilidad más amplia de información; y que proporcionen a las empresas dominicanas mejores medios, para explorar la oferta internacional de las tecnologías que necesitan.
Desarrollo de proveedores
En muchos países, los programas de desarrollo de proveedores han probado su eficacia para transferir tecnología y elevar en forma sistemática la calidad de la producción industrial
. Dada la enorme diferencia económica entre las empresas grandes, por un lado, y la mayoría de las empresas medianas y pequeñas por el otro, el papel de estos instrumentos para difundir nuevas tecnologías es de gran importancia.
En consecuencia, estos programas deberán implementarse e impulsarse, siempre que sea rentable hacerlo. Los centros de competitividad y otros agentes similares deberán desarrollar modelos y prácticas que hagan viable poner en marcha estos programas con mayor frecuencia.
Para llevar a cabo esta tarea, se otorgará apoyo público y asesoría especializada.
Inversión en investigación tecnológica y vinculación
Para promover que el proceso de actualización tecnológica de la economía dominicana ocurra con rapidez, será necesario adquirir tecnología extranjera. Actuar en esta dirección es importante, y de hecho así es como tradicionalmente se ha modernizado la economía en otros países.
Pero, tenemos que reconocer que una estrategia de modernización como ésta no basta. También hay que aprender a desarrollar tecnología propia.
La razón es que, en el mediano y largo plazo, la capacidad nacional para desarrollar tecnología representa el camino más barato para que la economía pueda actualizarse de forma permanente.
Así, sólo con capacidad para generar tecnología propia es posible entender cabalmente los desarrollos tecnológicos del exterior conforme éstos ocurren, discriminar cuál es la mejor oferta tecnológica del extranjero, encontrar las mejores formas de adaptar dicha tecnología a las condiciones peculiares del mercado nacional y aprovechar la capacidad nacional para encontrar tecnologías originales que permitan crear y mantener espacios propios de competitividad en el exterior para las empresas dominicanas.
Por todas estas consideraciones, se hace cada día más necesario y conveniente para la nación y para las propias empresas que éstas inviertan en investigación tecnológica. Aunque las empresas públicas también deberán involucrarse en este aspecto, se trata de una tarea que debe llevar a cabo principalmente el sector privado, dada su participación relativa en la producción.
Lamentablemente, son pocas las empresas que ya llevan a cabo tal inversión con éxito considerable. Éste ha sido el caso de ciertos procesos de la industria siderúrgica y del cemento, y de la cerveza, entre otras.
A pesar de los éxitos, las empresas dominicanas invierten muy poco en investigación tecnológica, siendo este tipo de inversión la excepción y no la regla.
Las cifras disponibles muestran que el sector económico dedica una parte muy pequeña del gasto en ciencia y desarrollo experimental a la investigación tecnológica, un apoyo casi imperceptible.
La mayor parte de la inversión en investigación tecnológica debe llevarla a cabo el sector privado, con sus propios criterios de rentabilidad. Sin embargo, como lo demuestra la experiencia de diversos países, dadas las características de este tipo de inversión, la política pública debe actuar para hacer posible que se aprovechen las economías de escala y se suplan o eliminen las deficiencias del mercado financiero.
Con este propósito, la política tecnológica debe actuar para que se lleven a cabo las siguientes acciones:
Fondos públicos para la promoción de la innovación
Una más adecuada política tecnológica deberá procurar, impulsar a las empresas para que estas desarrollen capacidad para investigar e innovar. Al respecto, urge desarrollar verdaderos programas, de apoyo a la modernización tecnológica.
Es necesario, desarrollar toda una serie de programas que realmente reivindiquen al empresariado dominicano, planteando la creación de: un Fondo de Investigación y Desarrollo para la Modernización Tecnológica, un Fondo para el Fortalecimiento de las Capacidades Científicas y Tecnológicas, y un Programa de Enlace Academia-empresa, todos deberán ser responsabilidades directas del Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología.
Estos en consecuencia deberán ajustar su reglamentación y práctica operativas para buscar que: los apoyos se otorguen sólo cuando exista una empresa establecida que se haga responsable de la operación; además la empresa innovadora deberá compartir en forma más efectiva el riesgo de la operación; haya mejores prácticas de seguimiento y evaluación de las distintas operaciones en marcha.
Por otra parte, con la operación de estos fondos se podrá: implementar apoyos de financiamiento hasta con un 50% de riesgo compartido; además proporcionar créditos a largo plazo con tasas reales bajas; apoyar a grupos de empresarios para que desarrollen tecnologías genéricas y ofrezcan capacitación específica a ciertas tecnologías industriales, así como para que logren el cumplimiento de normas de calidad como ISO-9000 e ISO-14000 y obtengan asistencia técnica.
Así también lograr una vinculación sistemática entre empresas, universidades y centros de investigación.
Se coordinará una oferta de servicios tecnológicos por parte de las universidades
Con el objeto de estrechar la relación entre las empresas y el mundo académico, se enriquecerá la información que tienen las primeras sobre los distintos servicios tecnológicos que ofrecen los investigadores y las instituciones de investigación y de educación superior.
Con relación a los comités de investigación conjuntos
Se integrarán comités formados de manera conjunta por investigadores académicos y por investigadores que trabajan en la industria, con el fin de identificar temas de investigación con posibilidades de aplicación tecnológica.
Dentro de otras acciones generales, se establecerán mecanismos para que los mercados nacionales de capital de riesgo y de crédito proporcionen en forma más amplia capital y crédito a las empresas privadas del país que decidan invertir en tecnología.
Se deberá promover el uso adecuado de los estímulos fiscales que ya existen para impulsar el gasto de las empresas en tecnología; también se debe estudiar la conveniencia de establecer incentivos fiscales para la innovación adicionales a lo que pudieran existir.
Propugnar por la creación de comités en los que participen investigadores e industriales, para que evalúen proyectos desde el punto de vista técnico y además determinen la viabilidad económica de los mismos.