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CONSULTORIO LATINO
BIENVENIDOS AL CONSULTORIO MEDICO DEL DR RAFAEL BELLO, MEDICO ESPECIALISTA EGRESADO DE LA UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SANTO DOMINGO DE REPUBLICA DOMINICANA Y DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES, ARGENTINA
CONSULTORIO LATINO
Les brindamos informaciones medicas de tipo cientifico, asi como interconsultas medicas y consultas sobre temas de salud, a profesionales de la salud, pacientes y relacionados, ademas de una Segunda Opinion Medica
En las areas de Medicina Interna, Cardiologia, Nutricion, Endocrinologia y Metabolismo, Medicina Critica, Terapia y Cuidados Intensivos, Medicina Preventiva, Cancerologia y Geriatria y Gerontologia
EL DR RAFAEL BELLO DIAZ ES ESPECIALISTA EN MEDICINA INTERNA
ARTICULOS DE SALUD DISPONIBLES: infecciones en cuidados intensivos, enfermedad de Alzheimer, obesidad y cancer, bulimia y anorexia nerviosa, marcadores tumorales, antioxidantes, papel nutricional de las fibras y los minerales, dislipidemias, patologias tiroideas, la paciente obstetrica critica, el dopaje en el deporte, efectos teratogenicos de la diabetes, cardiomiopatia diabetica, cirugia de la obesidad, telemedicina, la robotica y la medicina, yodacion de la sal, entre otros, solicitelo a nuestro email!
AREA DE INVESTIGACIONES, EL DR RAFAEL BELLO Y SU STAFF, BRINDAN ASESORIA EN LAS INVESTIGACIONES DE LAS CIENCIAS DE LA SALUD, EL DR RAFAEL BELLO ES MIEMBRO DEL CONSEJO NACIONAL DE CIENCIA Y TECNOLOGIA DE LA REPUBLICA DOMINICANA, SU DIRECCION DE CORREOS ES CONSULTORIO LATINO APARTADO POSTAL 3630 SANTO DOMINGO, REPUBLICA DOMINICANA
ARTICULOS DISPONIBLES: metodologia de la investigacion, ciencia y tecnologia, epistemologia, la metrologia, la robotica, investigacion experimental, como realizar las busquedas bibliograficas, fraude cientifico, el curriculum en ciencias,las politicas tecnologicas, informes financieros en ciencias, , probabilidad estadistica, chi cuadrado, parques tecnologicos y ciberneticos EL ENSAYO CLINICO EN LA INVESTIGACION DE LOS MEDICAMENTOS DR RAFAEL EMILIO BELLO DIAZ En la medicina actual, el tratamiento con farmacos de los enfermos constituye el arma terapeutica más eficaz y la más utilizada. Es posible que su causa este en el extraordinario avance de la farmacologia en los ultimos 50 anos.
Aunque las distintas etapas experimentales que llevan a la obtencion de una droga o medicamento, desde el momento de su sintesis quimica hasta su utilizacion en modelos animales pueden suministrar moleculas de gran interes, cuando realmente se comprueba la posibilidad de utilizar un farmaco en la clinica humana, es realmente el momento en el que se estudian las condiciones de su aplicacion en los seres humanos.
En la actualidad, la única técnica que ha demostrado ser de gran valor en cuanto
A situar verdaderamente las propiedades de un medicamento en el momento de su utilizacion en la clinica humana es la realizacion en investigacion, de estudios deninados ensayos clinicos.
Un ensayo clinico bien programado puede llevar a conclusiones absolutamente objetivas con relacion a la pregunta fundamental que preside la utilizacion clinica de cualquier farmaco, de que produce en el paciente, si más beneficios absolutamente valorados, que los riesgos a los que se puede someter el enfermo durante su aplicacion.
De esta menera podemos definir un ensayo clinico como toda aquella evaluacion de la accion, eficacia, tolerancia y /o caracteristicas farmacocineticas de un medicamento administrado al los seres humanos, sean estos sanos o enfermos, y que es realizada mediante procedimientos de observacion clinica y tecnicas auxiliares.
Despues de la sintesis quimica de una sustancia con potencialidad de su utilizacion en terapeutica existe toda una serie de eslabones de investigacion que van desde los screening correspondientes en farmacologia experimental a la utilizacion de los farmacos en modelos animales.
Él ultima eslabón de toda la cadena de investigacion de un medicamento lo constituye el ensayo clinico. Estos se clasifican en cuatro fases, cada una con caracteristicas propias: fase I, en esta se realiza estudios de farmacos en voluntarios sanos, y muy ocasional en sujetos enfermos, de unas caracteristicas farmacocineticas, relacion dosis efecto y primera aproximacion a la tolerancia. En la fase II, primera administracion del farmaco a senfermos para valorar la eficacia y tolerancia del medicamento a diferente posologia.
Luego viene la Fase III, donde se realizan estudios que comparan la eficacia y tolerancia de la droga con la de otros farmacos de una eficacia y tolerancia ya conocidas y/o con la del placebo. En la fase IV, se realiza estudio de muestras amplias de poblacion, incluso poblaciones completas una vez que el medicamento ha sido comercializado, con el objetivo de valorar su eficacia y tolerancia en las mejores condiciones reales de su utilizacion.
Como vemos, cada una de estas fases de desarrollo de un farmaco implica la realizacion de ensayos clinicos que pueden diferir notablemente en su metodologia en relacion con las hipotesis y los objetivos planteados en la investigacion.
La diferencia fundamental de los estudios de ensayos clinicos con otro tipo de investigacion farmacologica radica en que el sujeto experimental es el ser humano, el hombre.
Es indispensable la realizacion de un ensayo clinico en el cual el sujeto experimental este sometido a las condiciones ambientales a las que se somete a diferentes especies animales respecto a, aspectos como: privacion de libertad, tipo y cantidad exacta de alimentacion, temperatura constante, entre otras.
Es imprescindible respetar la salud y la libertad de nuestros pacientes o voluntarios sanos siempre que se realiza un acto medico y no podemos olvidar que un ensayo clinico es un acto puramente medico.
Una ciencia, una estadistica medica, permite interpretar los datos de un experimento y aunque no de forma absoluta, puede discriminar la posible influencia al azar y de otro tipo de circunstancias sobre ellos.
Una aplicacion de tecnicas de bioestadistica a slos resultados de un ensayo clinico precisa tener en cuenta un criterio fundamental que es la homogeneidad y comparabilidad de la muestra estudiada.
La realizacion de un ensayo clinico ha de ser precedida siempre por el diseno y la protocolizacion del mismo, se hace necesario confeccionar un documento completo de trabajo que contenga toda la informacion acerca de lo que se va a realizar.
Un protocolo de ensayo clinico debe comprender al menos: los objetivos, definicion de los sujetos, el tipo de ensayo clinico a realizar, los criterios de valoracion que se van a seguir, los sistemas orientados a la deteccion de reacciones adversas, la sistematica global del estudio incluso en relacion con su cronologia, el tipo de tratamiento que van a recibir los pacientes, como se analizaran los resultados, los dispositivos de seguridad para la protecion de los enfermos y por ultimo como se realizara la publicacion de los resultados.
En conjunto la buena estratificacion de un protocolo de ensayos clinicos, exige una serie de conocimientos especializados y un habito clinico de investigacion.
Los objetivos se desprenden indirectamente de la hipotesis del estudio; es necesario pues concretarlos adecuadamente ya que la totalidad del ensayo clinico depende de la planificacion de actuaciones dirigidas a la obtencion de los objetivos.
Otro apartado fundamental de los ensayos clinicos es la definicion de los sujetos que van a ser incluidos en la investigacion, tanto como los criterios de inclusion en el estudio, como los de exclusion. Hay muy diversos tipos de ensayos clinicos y la tecnica a emplear puede depender de las caracteristicas del farmaco y de los objetivos que se pretenden alcanzar.
En principio uno de los tipos de ensayos clinicos que aportan una objetividad muy valorable son los que responden a un esquema de ensayo clinico realizado en investigacion doble ciego. randomizado y controlado.
Esto signifoca que si estamos realizando un ensayo clinico en el cual sé están comparando dos grupos de pacientes tratados cada uno con un medicamento diferente, ni el paciente ni el profesional de la medicina conocen cual de los dos medicamentos estan recibiendo. Los elementos van a depender del azar y al final los resultados de ambos grupos van a ser comparados.
La realizacion de este tipo de investigacion es muy positiva en el sentido de tender a igualar la influencia de factores como las valoraciones subjetivas.
Cualquier ensayo clinico puede aportar datos sobre la tolerancia del farmaco objeto del estudio, por ello conviene prever la sistematica de deteccion de posibles reacciones adversas e interacciones que pueden aparecer en el transcurso del estudio; pues ante una sospecha de reaccion adversa medicamentosa grave, se debe excluir al paciente del ensayo, comprobando que farmaco esta recibiendo y estableciendo inmediatamente el tratamiento oportuno.
El ensayo clinico constituye la tecnica más valiosa en cuanto a la valoracion de los efectos beneficiosos y los riesgos que un paciente puede correr al utilizar un medicamento y por ello constituye una técnica que debe ser llevada a cabo con la más estricta ecuanimidad y precision.
DISCURSO INAUGURACION CONGRESO MEDICINA CRITICA EN REPUBLICA DOMINICANA 1999
La Medicina Intensiva o Medicina CrÃtica, es la especialidad médica cuyo objetivo es la atención al paciente grave, en situación de riesgo vital, real o potencial.
Constituye el último escalón asistencial, dentro de un esquema progresivo de atención médica y se ejerce de forma habitual, pero no exclusiva, en instituciones hospitalarias concentrando un alto nivel de equipamiento, tecnologÃa, dotación humana, espacio e inversión económica.
La aparición de esta especialidad médica se produce como respuesta a dos elementos: una situación cientÃfico-profesional, ejercida por los profesionales y especialistas de la medicina que buscan para sus pacientes un nivel asistencial que por sus caracterÃsticas, no puede ser ofertado en las salas de hospitalización convencionales.
Por otra parte la consecuencia de una presión social, que demanda que los pacientes reciban el mas alto nivel disponible de asistencia, en función de sus posibilidades de recuperación. Ante estos y otros tipos de demandas, se establece un cuerpo doctrinal que se complementa con el desarrollo de unas técnicas y habilidades que le son propias y que resulta en la aparición de la Medicina critica o Medicina Intensiva y EmergentologÃa, como especialización medica con personalidad propia.
La Medicina Critica y los Cuidados Intensivos centran sus actuaciones en un área muy especifica del conocimiento relacionada con el paciente crÃtico, o sea el paciente agudamente enfermo, entendiendo como tal a aquel en el que existe una amenaza real o potencial para la supervivencia o para la integridad funcional de sus sistemas vitales.
En consecuencia las Unidades de Cuidados Intensivos o UCI, son las áreas de las clÃnicas y los hospitales designadas para atender a los pacientes que cuenten con expectativas razonables de recuperación y que probablemente fallecerÃan sin este tipo de asistencia.
Como ejemplos de patologÃas que se beneficiarÃan de su estancia o internamiento en Cuidados Intensivos, tienen los estados postoperatorios y politraumatismos graves, las sepsis no controladas, el fallo agudo de un órgano con compromiso vital, de corazón, pulmón, páncreas, hÃgado etc., o bien o pacientes sometidos a vigilancia por alto riesgo de complicaciones que amenazan su vida, como infarto del miocardio, arritmias malignas o angina inestables, estatus asmáticos, estatus epilépticos, la patologÃa obstétrica grave, intoxicaciones, etc.
La Medicina CrÃtica, también conocida en el exterior como Medicina Intensiva tiene como base cientÃfica un amplio campo de conocimientos fisiopatológicos y utiliza una gran cantidad de recursos diagnósticos y terapéuticos, orientados de forma prioritaria hacia el mantenimiento de las funciones vitales hasta la reversión del proceso desencadenante, asà como de sus posibles complicaciones y consecuencias.
La Medicina CrÃtica, nace a finales de los años cincuenta como respuesta a un interés gestor de concentración de recursos, en unidades especializadas como Unidades de Cuidados Intensivos UCI, pero se desarrolla después como respuesta un interés médico, en lo referente a la salud pública, de reducción de la morbimortalidad de los pacientes agudamente enfermos, en especial con relación a las tres grandes pandemias en este campo en el siglo XX: la cardiopatÃa isquémica aguda, el politraumatismo y las infecciones graves.
Una Atención Urgente Moderna, es cada dÃa más necesaria. La atención urgente, es la forma de respuesta del Sistema de salud ante situaciones de urgencias o sea necesidad de rapidez, asà como de emergencia o necesidad de inmediatez o catástrofe, que es superación de los recursos por la demanda, que exceden los limites de actuación de la denominada atención programada.
La atención urgente, de marcado carácter interdisciplinario, es la suma de las personas intervinieres, de las medidas tomadas por dichas personas, de la infraestructura y del equipamiento disponible, asà como de la organización de las actuaciones, hoy es considerada como uno de los elementos que mejor definen y caracterizan los servicios sanitarios de una comunidad.
La moderna concepción de la atención urgente se fundamenta en el concepto de asistencia integral, por el cual la cadena asistencial es concebida como un proceso continuo que comienza en el lugar mismo donde se ha producido la perdida de salud y termina con la reincorporación del paciente a su vida de relación, tras el alta hospitalaria.
La atención urgente tiene como rasgos diferenciales la dependencia exclusiva de la decisión del paciente en lo diferente a la razón, el momento y el punto de entrada en el sistema asistencial, la necesidad de una accesibilidad continuada, la dependencia absoluta del factor tiempo, la asistencia a una población no restringida que consulta por múltiples situaciones y no diferenciadas como problemas médicos problemas sociales, enfermedades graves, en u nivel del 25 % y 75% para el rango de enfermedades leves. De todos modos en al menos un 5% de las ocasiones, la atención urgente se centrará en situaciones de riesgo vital, de tipo inmediato o potencial, que deben ser identificadas y tratadas en el menor tiempo posible, haciendo necesaria la existencia de unos mecanismos fiables de3 evaluación de la gravedad y la priorización de los cuidados.
Vistas estas consideraciones, podemos establecer los vÃnculos o relaciones entre la medicina critica y la atención urgente, en consecuencia tenemos que entre las patologÃas que llevan al paciente a una situación crÃtica cabe destacar una serie de caracterÃsticas comunes: su presentación en cualquiera de los posibles ámbitos asistenciales, como domicilio, vÃa publica, centros, hospitalarios, áreas de emergencias etc.
La intervención de personal diverso, con frecuencia heterogéneo en su formación y con asuidad carente de grado de coordinación necesario para evitar el retraso en la correcta atención que puede conducir a una desfavorable evolución.
En nuestro paÃs, la atención urgente mantiene desde hace años una problemática que afecta por igual al conjunto de las comunidades autónomas.
En sus orÃgenes pueden distinguirse en los pocos centros que cuentan con departamentos de cuidados intensivos, una elevada carga de pacientes, una incompleta organización del sistema y una gran dificultad para la hospitalización tras su estabilidad inicial.
Se necesita un verdadero Plan Nacional de asistencia Sanitaria de Urgencias, que se resume en la implantaciones e sistemas integrales de urgencias, emergencias y catástrofes, como los existentes en muchos otros piases.
En la practica se ha producido una escasa asunción por las autoridades sanitarias de las propuestas.
Sin embargo las escasas mejoras producidas en estos años, como la evidente progresión de la atención extrahospitalaria a las emergencias mediante ambulancias móviles, han contado de forma sistemática con la presencia directa o indirecta de especialistas en medicina critica tanto de adultos como de niños, asà como la organización de los dispositivos, como su dirección, en la formación del personal y en las actividades asistenciales.
Precisamente damos ya inicio nuestra sociedad de medicina critica y cuidados intensivos, al Plan Nacional de Resucitación Cardiopulmonar que con el lema Aprende a Salvar Una Vida, permitirá su aplicación a una gran cantidad no solamente de profesionales, de las técnicas de resucitaron y soporte vital, antes exclusiva para un reducido número de especialistas, sino que abarcara a la población dominicana.
Aceptando como evidentes dichas mejoras en el plano de la atención extrahospitalaria a las emergencias, la medicina preventiva y la descentralización del sistema de salud, el resto de los componentes de la atención urgente, no han mostrado en los todos estos años mejorÃa alguna.
Actualmente existe un caos organizativo que en ocasiones provoca ineficacia, genera insatisfacciones de usuarios y médicos, y que, con frecuencia sitúa a los aspectos más negativos de la atención urgente, en el primer plano de la actualidad, pero más grave es la persistencia de una elevada morbimortalidad evitables derivada del retraso en la identificación y el tratamiento de los pacientes crÃticamente o gravemente enfermos.
Si el medico intensivista que es Emergentólogo a su vez, centra sus actuaciones en la atención a los pacientes crÃticamente enfermos, tiene el compromiso de asumir, la asistencia a estos pacientes sea cual sea su ubicación y el momento de la aparición del problema de salud.
En el ámbito hospitalario, las áreas de urgencias han evolucionado hacia un escalonamiento asistencial que requiere de la existencia de sistema de recepción y clasificación de pacientes aplicando vÃas rápidas para la resolución de los problemas o muy graves o muy leves. , facilitando un tratamiento especializado acorde con el nivel de cada clÃnica u hospital.
En consecuencia la presencia de médicos intensivistas y emergentólogos en las are4as de urgencias, deberá aplicarse a las necesidades de cada centro de salud.
De tal manera que junto con la participación activa en la elaboración de los procedimientos de actuación, deberá producirse una intervención directa en el proceso asistencial que permita la identificación inmediata de los pacientes agudamente enfermos y su tratamiento precoz en las áreas especificas para este propósito.
Que proponemos, un dialogo y una integración de la Sociedad Dominicana de Medicina Critica junto a las autoridades de salud, tanto del ministerio de salud como de la seguridad social.
En consecuencia, de requerirse los conocimientos, las destrezas y las actitudes del medico intensivista Emergentólogo, sean también de utilidad incluso para la atención del resto de los pacientes no crÃticamente enfermos, debiendo destacarse de forma especial la capacidad de clasificación y priorización de recursos muy especifica del contenido formativo de la especialidad. Asimismo los pacientes crÃticamente enfermos se verán favorecidos de forma clara en su evolución por el desarrollo de interfaces que faciliten su transito desde las unidades de recepción o de cuidados intensivos hacia las de hospitalización convencional.
el medico intensivista participarÃa activamente en el desarrollo de programas de hospitalización de corta estancia y de unidades de cuidados intermedios semiintensivos, que no existen en el paÃs, que faciliten el drenaje de pacientes desde las áreas de emergencias como desde las unidades de cuidados crÃticos.
De esta manera, el seguimiento y el control minucioso de la posterior rehabilitación, asà como de la readaptación a su vida de relación de los pacientes agudamente enfermos atendidos en cualquiera de sus posibles ámbitos de actuación, contribuirá a fortalecer la imagen de eficiencia de la especialidad de medicina critica y de nuestra sociedad cientÃfica, tanto ante las autoridades de salud, como ante la sociedad en general.
Precisamente este Segundo Congreso de Medicina CrÃtica, es un compromiso que asume nuestra sociedad para la elaboración y difusión de forma periódica y permanente, las recomendaciones especificas para intentar solucionar la problemática de la atención urgente en las diferentes facetas, mediante el mantenimiento de grupos de trabajo ad hoc integrados por especialistas en esa misma lÃnea, a la sociedad abre sus foros de debates y expresión, de las comisiones y grupos de trabajos, congresos y reuniones hacia los profesionales multidisciplinares que contribuya siempre a enriquecer la visión del medico dominicano. , Sobre la globalidad de la atención urgente y la problemática concreta de la asistencia al paciente crÃticamente enfermo de todos los ámbitos posibles.
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ACTUALIZACIONES EN MEDICINA INTERNA...2003
EL DR RAFAEL BELLO DIAZ ES COLUMNISTA DE LA REVISTA CIENTIFICA ACTA MEDICA DOMINICANA

DR RAFAEL EMILIO BELLO DIAZ
ACTUALMENTE DESARROLLA TRABAJOS DE INVESTIGACION EN: ENCEFALOPATIA SEPTICA, DIABETES TROPICAL O POR MALNUTRICION, MIOCARDIOPATIA DIABETICORUM, COMAS METABOLICOS Y NUTRICION Y CANCER ACTA MEDICA DOMINICANA VOLUMEN 18 NO 4 JULIO-AGOSTO 1996
pag 115-122
SINDROME HIPEROSMOLAR HIPERNATREMICO NO CETOSICO ASOCIADO A HIPOTIROIDISMO
HYPEROSMOLAR, HYPERNATREMIC NON CETOSIC SYNDROME ASSOCIATED TO HYPOTHYROIDISM
Rafael Emilio Bello DÃaz et.al. Vol. 18 No. 4, Acta Medica Dominicana, (Santo Domingo, República Dominicana) pagina 115-122, 1996
Resumen
Siempre se ha destacado la fuerte asociación existente entre el SÃndrome hiperosmolar No Cetosico y las patologÃas metabólicas como: diabetes mellitus, diabetes insÃpida y la tirotoxicosis
Solo dos casos se han reportado previamente en la literatura medica mundial asociadas a hipotiroidismo
Materiales y Métodos
Reportamos un caso de una paciente de 80 años, admitida en UCI
Por presentar un estado progresivo de obnubilación del sensorio, estupor de una semana de evolución.
El examen fÃsico revelo: edema duro de las extremidades inferiores, piel seca e hipoelastica, y reflejos osteotendinosos disminuidos o ausentes.
Los estudios de laboratorio revelaron una osmolaridad plasmatica de 440 mOsm/l, un sodio de 172 mEq/l perfil hormonal tiroides de T3 0.4 nG/dl, T3 3,6 mg/dl, TSH 1,46 micro UI/ml, anticuerpos antitiroideos antimicrosomales positivos 1/640
antitiroglobulinas negativas, proteÃnas totales 7 g/l con hipergammaglobulinemia de 3,3 g/dl
por lo que se realiza él diagnostico humoral y clÃnico de coma hiperosmolar no cetosico e tipo hipernatremico, asociado a hipotiroidismo- tiroiditis de Hashimoto- acorde a los criterios de FISHER y BEALE
PALABRAS CLAVES: coma hiperosmolar no cetosico, hipernatremia, hipotiroidismo
ABSTRACT:
It has always been point out the association between the hyperosmolar non cetosic syndrome and metabolic pathologies like diabetes mellitus, diabetes insipidus and thyrotoxicosis.
Only two cases had been previously reported in the world literature associated to hypothyroidism
INTRODUCCION
El sindrome hiperosmolar no cetosico (SHNC) es una entidad nosológica bien diferenciada, que cursa con una elevada mortalidad (40-70%). A pesar de que fue descrita por primera vez en el siglo pasado, ya en los años sesenta se señala el papel primordial de la hiperosmolaridad designándose este cuadro clÃnico con el nombre de sÃndrome hiperosmolar no cetosico.
En la actualidad los estados hiperosmolares se clasifican en dos variantes con caracterÃsticas clÃnicas y fisiopatológicas particulares que son:
el sÃndrome hiperosmolar hiperglucemico no cetosico (SHHNC) y el sÃndrome hiperosmolar hipernatremico
El SHHNC es una complicación infrecuente de la diabetes mellitus, que cursa con hiperosmolaridad a expensas de niveles elevados de glucemia, dislipidemia y un estado cetogénico leve o ausente. Otros estados diabéticos, sobretodo en los trópicos cursan sin cetosis.
El sÃndrome hiperosmolar hipernatremico se caracteriza por un estado de hiperosmolaridad plasmática a expensas de una marcada elevación de la natremia y una elevación mas moderada de la urea, en ausencia de cetosis. Ambas variantes clÃnicas se presentan con un cuadro de deshidratación grave, estando asociados a signos neurológicos que varÃan desde confusión, delirio, convulsiones, coma hasta la muerte.
CASO CLINICO
Paciente femenina SM, historial clÃnico 31644, de 80 años de edad, sin antecedentes de diabetes mellitus, con diagnostico aparente de demencia senil de 3 años de evolución, que presento:
Estado progresivo de obnubilación del sensorio y estupor, una semana previa a su ingreso a la unidad de cuidados intensivos.
A su internación se constato un estado estuporoso, edema duro de extremidades inferiores, palidez de piel y mucosas, piel seca o hipoelastica, además reflejos osteotendinosos disminuidos y Aquiles ausentes, hemiparesia a predominio crural izquierdo leve, con hipoventilacion en los tercios inferiores de ambos campos pulmonares.
Signos vitales: TA 110/70 Torr, frecuencia cardiaca 79 per minute, temperatura axilar 35.5 grados celsius, presion venosa central, PVC de 0 centÃmetros de agua. Datos de laboratorio de paciente dÃas I, II, V y VII, ver tabla No 1.
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TABLA NO. 1
EVOLUCION DE LOS PARAMETROS BIOQUIMICOS EN LA UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS
DIAS
I II V VII
Azotemia (mg/dl) 318 184 91 55
Natremia (mEq/L) 172 162 150 148
Kalemia (mEq/L) 5.6 5.1 4.5 4.3
Creatinina (mg/dl) 14.3 3.1 1.5 1.0
Glucemia (mg/dl) 230 146 125 93
Osmolaridad Plasmatica
(mOsm/L) 440 423 346 285
Uricemia 12 12 6.4 6.0
pH sanguÃneo 7,27 7,32 7,25 7,35
PCO2 (mm Hg) 25 23 42 44
PO2 (mm Hg) 131 149 79 80
Bicarbonato (mEq/L) 14 15 17 23
Exceso Base (mEq/L) -13 -12 -8 -0.4
Datos de laboratorio completos del primer dia:
Osmolaridad plasmatica 440 mOsm/L, natremia 172 mEq/L, Kalemia 5.6 mEq/L, Creatinina 14.3 mg/dl, glucemia 230 mg%, hematocrito 29%, Urea 318 mg/dl, colesterol 179 mg %, CPK 35 IU/L, Eritrosedimentacion 55 mm/h, amonio 0.9 ug/ml, magnesio 2.0 mg %, cloro 117 mEq/L, glóbulos blancos 11,20/mm3 (Neutrofilos 84%, Basofilos 0.5 %, Linfocitos 0.9% y Monocitos 0.2 %)
Plaquetas 216,000, VDRL negativo, HIV negativo, Acido urico 12.3 mg %, densidad urinaria 1,020, ASL 5 IU/L, AST 5 IU/L, bilirrubina total 0.5 mg %, amilasa 100 Ud/dl, calcio 10 mg %, fósforo 5 mg %, gasometria arterial: pH 7,27, PCO2 25 torr, PO2 131 torr (FiO2: 50%), bicarbonato 14 mEq/L, Exceso de Base –13, sedimento urinario normal, glucosuria negativo, acetonuria negativo.
Electrocardiograma: ritmo sinusal, con trastornos de la repolarizacion
Tomografia Cerebral: muestra atrofia cerebral e higroma subdural derecho
RadiografÃa de tórax: normal
Se realiza el diagnostico de SÃndrome Hiperosmolar de Tipo Hipernatremico, Anemia, Insuficiencia renal con acidosis metabólica y elevación en la diferencia de aniones (anion gap) según el esquema siguiente:
[ (Na)-(Cl ) (HCO3 ): 41 mEq/L, Valores normales: 8-14 mEq/L]
Durante las primeras 24 horas se instala el siguiente esquema terapéutico, bajo control de Presion Venosa Central, según el volumen de agua necesario para corregir el exceso de sodio, mediante la formula: Rbua (litros) =0.6 x (peBRg) x (Nai/Naf-1)=6,8 litros administrados por bomba de infusión:
0,28 Litros/hora de solución dextrosa 5% en salina al 0.33 % y potasio para un total de 60 mEq/dÃa
Además heparina de bajo peso molecular, dexametasona, nitratos, elementos trazas y furosemida 40 mg/dÃa
La Paciente a las 24 horas recupera el estado de conciencia y debido a la persistencia de la Osmolaridad (423 mOsm/L), a la acidosis metabólica con incremento en la diferencia de aniones, además de la hiporeflexia, hipotermia (35 grados celsius), voz gruesa con bradipsiquia, y una bradicardia sinusal de 42 latidos per minute, que amerito administración de atropina, se realiza entonces un perfil hormonal:
Resultando T3 con valores de 0.4 ng% (valores de referencia de 0.8-2.0), valores de T4 3,6 mg/dl (valores de referencia 4.5-12 mg/dl), TSH 1.46 micro UI/ml (valores de referencia 0.70-2.2 micro UI/ml)
Anticuerpos antitiroideos: antimicrosomales positivos 1/640
Antitiroglobulinas negativos, proteÃnas totales 7,2 gr./L, con hipergammaglobulinemia de 3,3 gr/dl, por lo que se realiza el diagnostico humoral y clÃnico de Hipotiroidismo (Tiroiditis de Hashimoto), acorde con los criterios de Fisher y Beale
En consecuencia se instala el tratamiento sustitutivo a una dosis de 50 Ug/dÃa con Levo-tirosina
Lo cual permitió el descenso de la osmolaridad a cifras de 285 mOsm/L
De manera que al egreso de Cuidados Intensivos los valores de Urea, Creatinina, Acido Urico y del equilibrio ácido base, se encontraban dentro del rango normal
Una semana después la paciente fue externada del centro hospitalario
DISCUSION
Para el diagnostico de SÃndrome Hiperosmolar No Cetosico se utilizo la medición de la osmolaridad efectiva en el suero
(Osm= 2(Na mas K) (mEq/L) mas glucosa sanguÃnea (mg/dl) 18 mas urea (mg/dl)/2.8 según la ecuación de Jackson-Forman-Holmes, valores de referencia 285-290 mOsm/L
La osmolaridad es el numero de osmoles (partÃculas osmóticamente activas) de una sustancia disuelta en un litro de solución. Se habla de hiperosmolaridad cuando la osmolaridad plasmatica alcanza y/o supera la cifra de 340 mosm/L
Siempre se ha destacado la fuerte asociación existente entre el SÃndrome Hiperosmolar y las patologÃas metabólicas como diabetes mellitus, tirotoxicosis, acromegalia, diabetes insÃpida, entre otras
El sÃndrome hiperosmolar hiperglucemico o hipernatremico, a pesar de contar con mas de un siglo en la literatura medica, incluso desde la era pre-insulinica y desde antes del advenimiento de la antibioterapia, continua siendo aun en nuestros dÃas una complicación aguda, de pronostico muy grave, cuya supervivencia ha aumentado en nuestros tiempos apenas 30-40 %, quedando hasta el momento sin comprenderse de la misma muchos aspectos relacionados a su fisiopatologia, asà como a los aspectos epidemiológicos de su morbimortalidad, pero si persiste su estatus epidemiológico de: mayor prevalencia en la mujer (4:1), sobretodo en las envejecientes, siendo realmente infrecuente en las etapas tempranas de la vida.
El mecanismo del coma y la clÃnica neurológica en el SHNC podrÃa estar relacionada al paso de agua libre del espacio cerebral extravascular al espacio intravascular hipertonico, con la subsecuente deshidratación intracelular.
Además de la hipótesis metabólica de la acumulación de metabolitos o moléculas osmoprotectoras, que pudieran provenir de la degradación de aminoácidos y carbohidratos.
En consecuencia la hiperosmolaridad asociada a una perdida de osmoles idiogenicos, tÃpicos de los estados hipercatabolicos, seria responsable de la clÃnica neurológica.
Entre los mecanismos que llevan a la hipernatremia se ha postulado una falla en el mecanismo de regulación del sodio a nivel renal. Si bien, desde sus primeras descripciones, el sÃndrome hiperosmolar se ha relacionado a la diabetes mellitus, en la actualidad es bien conocido el rol que tienen otras entidades en el desarrollo de esta grave complicación como son:
Quemaduras, pancreatitis, hemodialisis, dialisis peritoneal, cirugÃa cardiovascular, nutrición parenteral, insulinoma, carcinoma del páncreas, tumores hipotalamicos, gastroenteritis, meningitis purulenta, pre-eclampsia, craniostomia, hiperplasia glándula pituitaria, asà como de algunos fármacos como son:
Fenitoina, propanolol, clorpromazina, didanosine, somatostatina, metazolone, corticosteroides, diazoxide, litio, además L-asparginasa y diuréticos entre otros.
Las elevaciones excesivas de la osmolaridad son inducidas en general por la hiperglucemia y/o hipernatremia, o el aumento en la concentracion de la urea; la estimacion de la osmolaridad, es el elemento clave en el diagnostico. En el Sindrome Hiperosmolar Hiperglucemico, que es la variante mas frecuente, el sodio serico puede estar elevado, normal o bajo, pues el componente a destacar es la hiperglucemia.
En estos casos la reduccion de la utilizacion de la glucosa y el incremento de su produccion hepatica lleva a hiperglucemia, el incremento progresivo de esta, condiciona poliurea, perdida de agua e hiperosmolaridad.
En nuestro caso presentado, no existia una hiperglucemia que proporcionara hipertonicidad, la paciente no presentaba Diabetes Mellitus, ademas no se utilizaron insulina o hipoglicemiantes orales. Si bien al ingreso a la Unidad de Cuidados Intensivos, un valor de glucemia reporto 230 mg/dl, probablemente fue debido al uso de los corticoides y su estado general, manteniendose durante su hospitalizacion los valores dentro de los rangos normales, siendo los estudios ambulatorios de hemoglobina glucosilada y curva oral de tolerancia a la glucosa, posteriores normales.
Por lo que esta variante clinica resulto acompañarse de hiperosmolaridad a predominio del ion sodio y la urea.
Esta variante presenta deshidratacion grave que se asocia a una importante reduccion del flujo renal, con retencion de nitrogeno ureico que puede llegar en casos extremos al schock hipovolemico.
La insuficiencia renal producto de la extrema deshidratacion existente contribuye a la produccion de acidosis metabolica, por retencion de metabolitos acidos como el caso reportado por nosotros. Aunque una caracteristica de este sindrome es la ausencia de cetosis, se reportan casos que cursan con descenso del pH asociando hiperosmolaridad con acidosis metabolica, que parece ser mas propio de la variante hipernatremica, mas que la hiperglucemica.
En el paciente presentado por nosotros, la acidosis metabolica (exceso de base negativo, VN :2,5 mEq/l) y bajo bicarbonato estandar (HCO3, VN: 22-26 mEq/l, se acompaño de disminucion de la PCO2, debido a la hiperventilacion, indicando una alcalosis respiratoria compensatoria acompañante.
Como causas de acidosis metabolica se han planteado: acumulacion de lactato por insuficiencia renal, existencia de acidos organicos no identificados, o incremento de los acidos grasos no esterificados.
A su vez los pacientes con acidosis pueden ser reclasificados en dos variantes: Con diferencia de Aniones Normal (Anion Gap; VN: VN 16 mEq/l), debido a la acumulacion de aniones acidos anormales, como en nuestra paciente, que pudiera deberse a la incrementada azotemia.
Otras causas de diferencia de aniones anormal, se demuestra en Cetoacidosis diabetica, por salicilatos, alcohol etilico y acidosis lactica. En el presente caso no realizamos mediciones de lactato/piruvato pues el paciente no presento: schock, sepsis, pancreatitis o hipoxemia severa, ni ademas hipoglucemia o hiperfosfatemia.
Este es un caso inusual de hipernatremia en los pacientes con patologia tiroidea, pues la hiponatremia es la complicacion mas frecuente en casos severos de hipotiroidismo, los datos humorales y clinicos de hipotiroidismo con anticuerpos antimicrosomales positivos, anemia, hipergammaglobulinemia y eritrosedimentacion acelerada, son elementos confirmativos de la tiroiditis de Hashimoto. En nuestro caso clinico la anemia puede deberse al efecto directo de la disfuncion tiroidea sobre la medula osea.
En el Hipotiroidismo, tanto el volumen intravascular como el flujo sanguineo renal estan disminuidos, pudiendo ocurrir hiperuricemia por la disminucion de la excrecion de uratos.
En la terapeutica, utilizamos la heparina de bajo peso molecular, como prevencion, pues en diversos estudios donde se realizaron necropsias, se reportan trombosis vascular (mesenterica, cerebral, miocardica, venosa, pulmonar) como causas de morbimortalidad.
La evolucion de nuestra paciente fue satisfactoria y al egreso se mantiene consciente y orientada, resultando en un Sindrome Pseudodemencial.
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CUADRO NO. 1
ENTIDADES CON ACIDOSIS METABOLICA Y AUMENTO DE LA DIFERENCIA DE ANIONES (ANION GAP)
Sindrome Hiperosmolar No Cetosico
Insuficiencia Renal
Cetoacidosis
Acidosis Lactica
Toxinas
CUADRO NO.2
COMPLICACIONES EN PACIENTES CON SINDROME HIPEROSMOLAR
Trombosis Vasculares/ Embolismo Pulmonar
Insuficiencia Renal Aguda
Infarto del Miocardio
Pancreatitis
Rabdomiolisis
Miocarditis
Mielinolisis
Opsoclonus
Afasia Sensorial
Atetosis Aguda
Convulsiones
Corea-Balismo
Retencion Urinaria Aguda
Hidrocefalia Obstructiva
Acidosis Metabolica
Edema Agudo del Pulmon
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
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AHORA LES PRESENTAMOS UN ARTICULO CIENTIFICO DEL DR RAFAEL BELLO DIAZ ET.AL. EN PRENSA EN EL 2002
TRASTORNOS NEUROENDOCRINOLOGICOS EN SEPSIS
DR RAFAEL EMILIO BELLO DIAZ,
DR JULIO CESAR ECHAVARRIA
Septic encephalopathy is a component of the multiorganic dysfunction syndrome and its presence is associated to a higher mortality. We presented a clinical case with transient diabetes insipidus and encephalophaty associated with sepsis. Key words: septic encephalopathy, sepsis
En los pacientes sépticos, la afectación de diversos órganos y sistemas, como el renal, respiratorio y cardiovascular ha sido ampliamente estudiada, sin embargo la complicación neurológica de la sepsis no es bien conocida.
El concepto de EncefalopatÃa Séptica, es de una disfunción reversible del Sistema Nervioso Central (SNC) con recuperación clÃnica y neurofisiológica completa, al superar la agresión (1). Su incidencia no es bien estudiada y frecuentemente se asocia con elevada mortalidad. (2-4).
Presentamos un caso clÃnico de septicemia que presentó trastornos neuroendocrinológicos, caracterizados por encefalopatÃa séptica y diabetes insÃpida transitoria, con recuperación completa.
PRESENTACIÓN DE CASO CLINICO
Paciente Masculino, de 72 años de edad que ingresa a la Unidad de Cuidados Intensivos, por presentar: sÃndrome febril de más de 2 semanas de evolución, bajo el diagnóstico presuntivo de depresión.
Al ingreso presentaba: poliuria, hipertermia, escalofrÃos, episodios de confusión mental y agitación psicomotrÃz, deshidratación y nauseas.
Antecedentes de diabetes mellitus tipo II de 3 años de evolución en tratamiento con insulina 10 Ud/dia. Durante su hospitalización presentó clÃnica de hipotensión arterial, signo de Murphy positivo, vesÃcula biliar palpable, con barro biliar en sonografÃa abdominal, diarreas, EKG ritmo sinusal 100 latidos por minuto, además hiponatremia con sodio en 128 MEq/L, osmolaridad sérica 290 mOsm/L, leucocitosis de 21, 900, (neu 76% bandas 10% linfo 14 %) granulaciones tóxicas, hipostenuria con densidad urinaria 1,000, poliurea de 10-15 litros por dÃa,cetonuria negativa, gasometrÃa arterial pH 7,25, PO2 58mmHg, PCO2 38 HCO3 16.4 mEq/L, glucemia 185 mg/dl., plaquetas 219, creatinina 1.0 mg/dl, Bun 18,0 mg/dl, eritrosedimentación 54 mm, y serologÃa de virus hepatotropo para hepatitis B.
Se realiza diagnóstico de sepsis según los criterios de Kreger (5), a punto de partida biliar, además: encefalopatÃa séptica, diabetes insÃpida, hepatopatÃa crónica, y acidosis metabólica descompensada. Se realiza terapia con vasopresina (hormona antidiurética), antibióticos, según esquema sepsis a punto de partida abdominal (cefalosporÃna, aminoglucósido y metronidazol) previo policultivos y punción lumbar, que arrojó: lÃquido claro a presión normal, glucosa 100 mg/dl (40-70 mg/dl), proteÃnas 13 mg/dl (15-45 mg/dl), cloro 110 mg/dl(123-135 mg/dl), células 0 /mm3 glóbulos blancos, glóbulos rojos 10/mm3. LCR no reactivo al VDRL
Se realizó laparotomÃa exploratoria, encontrándose colecistitis aguda, y absceso subdiafragmático. Se practicó colecistectomÃa.
En el postoperativo se colocó al paciente en ventilación mecánica asistida durante 24 horas, se transfundió con 500 cc de glóbulos rojos concentrados; luego de una hospitalización de 14 dÃas el paciente fue dado de alta, vÃgil, consciente, orientado, con sus parámetros normales.
Estudios radiográficos de cráneo, tomografÃa computada y resonancia magnética de cráneo, mostraron atrofia cerebral, y cambios normales para su edad; silla turca normal.
El Laboratorio clÃnico reporto (ver tabla 1): Amilasa 194 mg% ionograma sodio 128 mEq/l, potasio 5,2 mEq/L, proteÃnas totales 7,8: albúminas 2,2, g 5,6, bilirrubina total 0,8mg/dl, directa 0.6 mg/dl, fosfatasa alcalina 130 mg/dl, TGP 28, TGO 58, calcio 10.4 mg/dl, fósforo 2,2 mg/dl
El estudio anatomopatológico de la VesÃcula biliar, confirmó: colecistitis crónica leve. Al abrir la vesÃcula se obtuvo bilis verde-oscura espesa, no se identifican cálculos biliares.
En los estudios de hÃgado: hepatitis crónica C con actividad necroinflamatoria moderada y fibrosis moderada para un Ãndice de actividad histológica de 10.
DISCUSIÓN
La presentación de este paciente nos permite evaluar un proceso infeccioso, que desarrolla septicemia y una complicación neuroendocrinológica: encefalopatÃa séptica y diabetes insÃpida transitoria, que luego de la terapéutica correspondiente, fueron resueltas (Ver Tabla 3).
Los estudios de imagenologÃa no establecieron ninguna otra patologÃa endocrina ni desordenes supurativos del tipo empiema o absceso intracraneal, que se pueden ser detectados mediante tomografÃa computada o resonancia magnética (6-7);el paciente no presentó déficit neurológico focal. Como en el caso nuestro, es clásica la ausencia de alteraciones en los estudios rutinarios del LCR y no hay cambios morfológicos evidentes en la tomografÃa axial computarizada.
La revisión de la literatura muestra casos de infecciones graves con tétanos y la presencia de diabetes insÃpida (8).
La diabetes insÃpida debida a una deficiencia de vasopresina puede ser primaria o secundaria. La diabetes insÃpida primaria es debida a un defecto inherente a la glándula misma, mientras que la de tipo secundario, puede ser debida a traumatismos, infecciones, tumores o xantomatosis Este paciente presentó diabetes insÃpida transitoria, que se caracteriza por polirurea, polidipsia e hipostenuria y que deriva de la insensibilidad del túbulo colector a la acción de la hormona antidiurética o vasopresina (9-10 ).
En la tabla 2 presentamos además de los factores conocidos, estos casos por sepsis como factor desencadenante de una diabetes insÃpida transitoria.
Sin embargo la asociación de diabetes mellitus y diabetes insÃpida es extremadamente rara (11-12).
En los pacientes sépticos, el curso clÃnico de la enfermedad es caracterizada en la esfera endocrinológica, por altas concentraciones de rT3 asà como un sÃndrome de bajo T3; los niveles de prolactina son regularmente elevados en sepsis. Los niveles de catecolaminas y vasopresinas dependerán de la respuesta aguda; y los patrones de cortisol son inciertos (13).
En estudios basados en modelos animales la vasopresina se encuentra incrementada en el schock séptico(14);a pesar de esto algunos investigadores mantienen que la encefalopatÃa séptica puede estar relacionada mas al daño isquemico que a las causas metabólicas (15).
ENCEFALOPATIA SEPTICA: FISIOPATOLOGIA
El parámetro más sensible para el diagnóstico de encefalopatÃa séptica en el paciente en coma o bajo sedación es el electroencefalograma, este nos muestra alteraciones generales las cuales se incrementan paralelamente a la severidad de la encefalopatÃa por sepsis, alteración que ha sido considerada como un evento multifactorial.
El electroencefalograma es de gran valor al ser un indicador sensible de encefalopatÃa: ondas thetas difusas, ritmo delta intermitente y ondas trifásicas (16).
En un estadio inicial la bacteriemia induce sobreproducción de citokinas y otros mediadores, esto causa disregulación metabólica con efectos en glucosa y proteÃnas cerebrales, asà como en el metabolismo de los neurotransmisores. La citokina además, trastorna la barrera hematoencefálica y ejerce un efecto citotóxico directo, que se traduce en un daño histológico neuronal.
La perdida de la regulación metabólica de la perfusión cerebral y la isquemia cerebral local, adicionalmente contribuye a la etiologÃa de la encefalopatÃa séptica (17).
ClÃnicamente la encefalopatÃa aparece precozmente, siendo caracterÃsticas las alteraciones del comportamiento y grados variables de depresión del nivel de conciencia que pueden llegar al coma profundo; siendo poco frecuentes los signos focales y cuadros convulsivos (18).
El conocimiento de los mecanismos fisiopatológicos de la encefalopatÃa séptica es muy limitado. Resumiendo las diferentes hipótesis fisiopatológicas tenemos:
Alteraciones en la Barrera Hematoencefálica: en estudios realizados en animales, existen alteraciones que radican en un trastorno del transporte competitivo de aminoácidos a nivel de la barrera hematoencefálica (19).
Modificaciones del patrón de aminoácidos plasmáticos: las alteraciones en el aminograma plasmático puede ser un factor que intervenga en esta disfunción del SNC, al igual que ocurre en la encefalopatÃa hepática. En la sepsis la glutamina y alanina son liberadas desde el músculo en grandes cantidades (20) la glutamina es activamente utilizada y metabolizada, incrementándose la producción de amonio que se encuentra elevado en pacientes con encefalopatÃa séptica (21).
El patrón de aminoácidos en plasma en la sepsis, se caracteriza por un incremento de los aminoácidos aromáticos (fenilalanina, tirosina, triptófano) y los saturados (taurina, cisteÃna, metionina) y por descenso de los de cadena ramificada (valina, leucina, isoleucina) (22,23).
Neurotransmisores Cerebrales: varios aminoácidos son precursores de neurotransmisores: triptófano, tirosina y fenilalanina, observándose un aumento en las concentraciones de triptófano ácido 5-hidroxiindolacético y serotinina, lo cual puede influir en la inhibición de la actividad motora vista en la encefalopatÃa séptica (24). Además reducción de los neurotransmisores catecolamÃnicos: norepinefrina, ácido 3-4dihidroxifenilácetico y ácidohomovanÃlico (25-29).
En conclusión, este caso clÃnico de sepsis que presenta complicaciones de encefalopatÃa y diabetes insÃpida transitoria, del cual no hemos encontrado antecedentes en la literatura médica revisada hasta el momento, permite establecer una propuesta de clasificación de las complicaciones de la sepsis, en la esfera de los trastornos neuroendocrinológicos
Tabla No 1 ____________________________________________________
Evolución de AnalÃtica ClÃnica en Cuidados Intensivos
Dias I III VI VIII
Hematocrito 28.5 29.4 31.9 35
(%)
Sodio mEq/L 128 130 134 139
(mEq/L)
Potasio 4,0 3,3 5,2 5,3
(mEq/L)
Densidad Urinaria 1,000 1,005 1,010 1,020
Leucocitosis 21.9 16.9 14.7 13.3
(x10 3mm)
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TABLA 2
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FORMAS DE DIABETES INSÃPIDA NEFROGENICA
PRIMARIAS: Hederitarias
SECUNDARIAS: Tóxicos: litio, anfotericina, ciclofosfamida y vinblastina
Metabólicas: hipercalcemia, hipokalemia, sobre hidratación hÃdrica
PatologÃa Renal: Enfermedad poliquÃstica, hidronefrosis, pielonefritis
Infecciosa: Sepsis
TABLA 3
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL DE LA ENCEFALOPATIA SÉPTICA
EncefalopatÃa metabólica: encefalopatÃa hepática, encefalopatÃa urémica, hipoglucemia , hipercapnia y trastornos iónicos
Infección del SNC: Meningitis bacteriana, encefalitis
Medicamentos: Benzodiacepinas, Opiáceos, LidocaÃna, AntiH2
Miscelánea: Estado postcrÃtico, sindrome neuroléptico maligno, hipertermia maligna, golpe de calor, embolismo graso
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